"Párate, sobre una sonrisa,
sobre versos que aun te darán vida... Párate"
La primera vez que escuche a Franco De Vita debió haber sido por allá en el año de 1985 o 1986, realmente no recuerdo que canción especifica, pero si recuerdo haber visto un LP (las generaciones posteriores poco saben que antes de los CD's y los Mp3's nos tocaba escuchar nuestra música en unos pedazos de plástico color negro y de forma circular) de color rojo en el fondo y un tipo con cara de Italiano recostado sobre un piano. Poco sabia yo en ese momento que 18 años después llegaría a conocerlo, así fuera por breves instantes, en un centro comercial de la capital Colombiana.
Algunos años después, cuando ya empezaba otras etapas de mi vida, empecé a darme cuanta que este venezolano me había acompañado en varios momentos muy lindos de mi vida, recuerdo que a mis primeras novias las enamoraba teniendo como fondo algún cassette (otro instrumento anacrónico para los mas jóvenes) grabado de esos viejos LP´s de acetato, teniendo a este cantante interpretando canciones solo para nosotros dos (ya sé, suena cursi, pero quien no lo es cuando esta dedicado a estas lides).
Al igual, por esos años, yo empezaba a tomarle cariño a la guitarra (instrumento que aun después de todo este tiempo aun no domino como quisiera) y comenzaba a "sacar" canciones como "Un buen perdedor" o "Te amo"... Pensaba -y aun pienso- que Franco y guitarra son una combinación afortunada... Algunas veces funcionaba, otras no, pero hay cosas que no se le pueden pedir a tu artista favorito... El te ayuda pero no te hace todo el trabajo.
Por estas y otras circunstancias, me alegre mucho cuando escuche por la radio que Franco De Vita estaría de visita por Colombia promocionando su ultimo trabajo, que primero estaría en Medellín y después pasaría por Bogota a una pequeña presentación y firma de autógrafos. Yo sabia que era muy poco probable poder hablar durante largo tiempo con nuestro amigo, sobre todo cuando habría muchas cosas que preguntarle -y agradecerle- desde el punto de vista de un admirador -no solo de él-, sino de su música, ya que mis pocos conocimientos sobre esta materia, aun darían tema para conversar largo tiempo.
Después de algunas averiguaciones (hechas por este medio tan simpático del Internet) con algunas amigas y personas aun más enteradas de los pasos de Franco, supe que su presentación seria en un centro comercial del norte de esta ciudad de Bogota, aun a una hora no determinada y poco segura pues llovía a cantaros. Pero eso son cosas normales (la ley de Murphy es implacable) y no seria un impedimento para alguien que se había mojado hasta la medula en un concierto que hizo Franco en la Plaza de Toros de Santamaría hace ya algunos años.
Pero la lluvia amaino (Lluvia pasajera) y se confirmo la hora entre las 4 y 6 de la tarde y afortunadamente fue programada dentro del centro comercial, así que ahora el tiempo no seria problema. Ya dentro del centro me encontré con otras personas, que al igual que yo, querían, así fuera por breves momentos, poder saludar a alguien que ha sido importante y ha contribuido a la "banda sonora" de sus vidas.
A eso de las cinco y treinta o seis de la tarde, ya anunciaban la pronta aparición de Franco en el escenario, donde se había dispuesto un pequeño piano electrónico, varias vallas promocionando su último trabajo, algunas fotos y un espacio para la prensa en la cual ya había varias cámaras de los noticieros locales. Era sorprendente ver entre este publico personas que quizás no llegaban a la mayoría de edad, mezclados con algunos de nosotros (que estamos ya entre los 20's y 30's) esperando que saliera este cincuentón, algo escaso de cabello y sin ser el prototipo de cantante de adolescentes, pero "Siendo la misma persona" con una energía y carisma que ya algunos de nosotros quisiéramos tener.
Cuando se siente ya el alboroto de las niñas gritando, me di cuenta que se estaba subiendo a la tarima. Ese día Franco llevaba puesta una chaqueta de cuero, gafas oscuras y unas botas muy interesantes de piel de serpiente, creo que eran regalo de "Cocodrilo Dundee", aunque confieso que me dio pena preguntarle. En él se veían súper, en uno se verían ridículas.
Tomó el micrófono, hizo las saludes establecidas del caso, agradeció a todos los presentes el haber venido y haber esperado todo ese tiempo. Empezó a hacer entrevistas con los medio presentes, mandar saludos a tal o cual cadena de televisión o estación de radio. Desde mi punto de vista no se veía muy claro, pues estábamos algo retirados del escenario, pero se veía a gusto.
El presentador pidió a los asistentes que hicieran una línea para poder empezar con la firma de autógrafos. Ordenadamente fuimos todos hasta la tarima para poder hacernos firmar los pequeños volantes promociónales del álbum "Stop", aunque algunos de nosotros llevamos la carátula del CD para hacer otro tanto.
Varias personas se hicieron enfrente de nosotros y empezó la firma de autógrafos...
Bastante protocolaria la cuestión, aunque veía que los que subían, debido al nerviosismo o quizás pena, no musitaban palabra. Definitivamente hay veces en las que uno debe sobreponerse a esos sentimientos y aprovechar al máximo esos minutos. Cuanto toco mi turno no quise simplemente decirle: "Eres mi ídolo". Eso hubiera sido poco original para alguien que ha seguido su carrera desde los comienzos.
Quería romper el hielo y un poco el acartonamiento de la situación, así que lo primero que se me vino a la cabeza fue preguntarle: Oye Franco, ¿cómo están los muchachos de ICARO?... (ICARO fue la banda pre-solo de la carrera de Franco, con ellos saco un LP en 1982, dato que agradezco a mi gran amiga Andrea Hermoso, creadora de la pagina de Fans de Franco en Venezuela, que gentilmente y como acto de amistad, me dio a conocer esas canciones y esa información).
El hombre me dijo como sin pensar la cosa: "Ellos están bien"... y después, como cayendo en cuenta de la extraña pregunta, soltó una carcajada muy sincera y me pregunto con ese característico acento caraqueño: "Oye vale... ¿tu como sabes de eso?"... Desde ese momento supe que este venezolano era un "bacán" como se dice acá en Colombia a las personas muy dadas al buen feeling.
Después le comenté el hecho de haber colaborado en algunas paginas de Internet con canciones suyas sacadas en guitarra y le comente el hecho de que si no hubiera sido por él, nunca hubiera querido aprender algún instrumento musical. Él me escuchaba muy atento y me dijo que el también había comenzado a tocar guitarra por escuchar grupos como "The Beatles" y "Led Zeppelin".
Hubiera querido seguir conversando durante mas tiempo, y aunque admito que fui quizás la persona que más se demoro hablando con él, (por lo cual pido disculpas a otras personas que se quedaron sin autógrafo), ya la gente de logística me decía... "Ya hermano, bájese", el mismo Franco me firmo la carátula y me dijo: "Gracias vale, que bueno que te haya servido como inspiración para entrar en la música".
Después de eso, debido a la agenda de eventos que llevaba Franco, tenia que salir muy apresurado a tomar un avión para otro destino, empezó a deleitarnos con varias canciones tanto de su nuevo trabajo como algunos súper clásicos. La verdad, no recuerdo que canciones, pero si sabia que definitivamente había valido la espera y aunque uno no conoce a una persona en su totalidad por hablar algunos minutos con ella, si se notaba el cariño que tiene Franco por cada uno de sus admiradores.
Epilogo: Algunos años después, en mayo de 2007, cuando estuvo en su gira promocional del álbum “Mil y una historias” tuve el privilegio de poder ver a Franco en un mini ensayo un día antes de su concierto en Bogota. Estábamos varios seguidores y la presidenta del club de fans de Colombia, Rocío y la gestora de todo este encuentro y fundadora del grupo de seguidores de FDV en Argentina, Silvana Banegas (la cual viajo desde Argentina para estar presente en el concierto). El ambiente fue calido desde el comienzo, entramos al pequeñísimo salón de ensayos que se había improvisado en la habitación, el cual solo estaba adornado de un piano eléctrico.
Estaba allí Franco y nos sentamos a su alrededor y escuchamos algunos adelantos de las canciones que iba a presentar en el concierto, viendo la magia de los arreglos y presenciando el vivir cotidiano de una gira, Franco hacia bromas con sus músicos e improvisaba algunas canciones de vallenatos con letras algo dispares y haciéndonos preguntas del tipo “Oye vale, ¿como es que va esa canción?... Esa es de Carlos Vives, ¿cierto?” Después, muy amablemente, nos saludo a todos y cordialmente se tomo el tiempo de firmar algunos autógrafos, tomarse con nosotros varias fotos, dejar mensajes y saludos en celulares e invitarnos a todos al concierto, aun a pesar que ya era bien entrada la noche, el se tomo el tiempo, restándole a sus horas de descanso, de pasar un rato con sus “Die Hard” fans.
Espero que en una próxima venida a Colombia, se pueda hacer otro tanto y esa esperada larga conversación llegue a darse.
FDV…. Un bacán.
Fernando Durán Soto
feduso@gmail.com
Bogotá - Colombia
sobre versos que aun te darán vida... Párate"
La primera vez que escuche a Franco De Vita debió haber sido por allá en el año de 1985 o 1986, realmente no recuerdo que canción especifica, pero si recuerdo haber visto un LP (las generaciones posteriores poco saben que antes de los CD's y los Mp3's nos tocaba escuchar nuestra música en unos pedazos de plástico color negro y de forma circular) de color rojo en el fondo y un tipo con cara de Italiano recostado sobre un piano. Poco sabia yo en ese momento que 18 años después llegaría a conocerlo, así fuera por breves instantes, en un centro comercial de la capital Colombiana.
Algunos años después, cuando ya empezaba otras etapas de mi vida, empecé a darme cuanta que este venezolano me había acompañado en varios momentos muy lindos de mi vida, recuerdo que a mis primeras novias las enamoraba teniendo como fondo algún cassette (otro instrumento anacrónico para los mas jóvenes) grabado de esos viejos LP´s de acetato, teniendo a este cantante interpretando canciones solo para nosotros dos (ya sé, suena cursi, pero quien no lo es cuando esta dedicado a estas lides).
Al igual, por esos años, yo empezaba a tomarle cariño a la guitarra (instrumento que aun después de todo este tiempo aun no domino como quisiera) y comenzaba a "sacar" canciones como "Un buen perdedor" o "Te amo"... Pensaba -y aun pienso- que Franco y guitarra son una combinación afortunada... Algunas veces funcionaba, otras no, pero hay cosas que no se le pueden pedir a tu artista favorito... El te ayuda pero no te hace todo el trabajo.
Por estas y otras circunstancias, me alegre mucho cuando escuche por la radio que Franco De Vita estaría de visita por Colombia promocionando su ultimo trabajo, que primero estaría en Medellín y después pasaría por Bogota a una pequeña presentación y firma de autógrafos. Yo sabia que era muy poco probable poder hablar durante largo tiempo con nuestro amigo, sobre todo cuando habría muchas cosas que preguntarle -y agradecerle- desde el punto de vista de un admirador -no solo de él-, sino de su música, ya que mis pocos conocimientos sobre esta materia, aun darían tema para conversar largo tiempo.
Después de algunas averiguaciones (hechas por este medio tan simpático del Internet) con algunas amigas y personas aun más enteradas de los pasos de Franco, supe que su presentación seria en un centro comercial del norte de esta ciudad de Bogota, aun a una hora no determinada y poco segura pues llovía a cantaros. Pero eso son cosas normales (la ley de Murphy es implacable) y no seria un impedimento para alguien que se había mojado hasta la medula en un concierto que hizo Franco en la Plaza de Toros de Santamaría hace ya algunos años.
Pero la lluvia amaino (Lluvia pasajera) y se confirmo la hora entre las 4 y 6 de la tarde y afortunadamente fue programada dentro del centro comercial, así que ahora el tiempo no seria problema. Ya dentro del centro me encontré con otras personas, que al igual que yo, querían, así fuera por breves momentos, poder saludar a alguien que ha sido importante y ha contribuido a la "banda sonora" de sus vidas.
A eso de las cinco y treinta o seis de la tarde, ya anunciaban la pronta aparición de Franco en el escenario, donde se había dispuesto un pequeño piano electrónico, varias vallas promocionando su último trabajo, algunas fotos y un espacio para la prensa en la cual ya había varias cámaras de los noticieros locales. Era sorprendente ver entre este publico personas que quizás no llegaban a la mayoría de edad, mezclados con algunos de nosotros (que estamos ya entre los 20's y 30's) esperando que saliera este cincuentón, algo escaso de cabello y sin ser el prototipo de cantante de adolescentes, pero "Siendo la misma persona" con una energía y carisma que ya algunos de nosotros quisiéramos tener.
Cuando se siente ya el alboroto de las niñas gritando, me di cuenta que se estaba subiendo a la tarima. Ese día Franco llevaba puesta una chaqueta de cuero, gafas oscuras y unas botas muy interesantes de piel de serpiente, creo que eran regalo de "Cocodrilo Dundee", aunque confieso que me dio pena preguntarle. En él se veían súper, en uno se verían ridículas.
Tomó el micrófono, hizo las saludes establecidas del caso, agradeció a todos los presentes el haber venido y haber esperado todo ese tiempo. Empezó a hacer entrevistas con los medio presentes, mandar saludos a tal o cual cadena de televisión o estación de radio. Desde mi punto de vista no se veía muy claro, pues estábamos algo retirados del escenario, pero se veía a gusto.
El presentador pidió a los asistentes que hicieran una línea para poder empezar con la firma de autógrafos. Ordenadamente fuimos todos hasta la tarima para poder hacernos firmar los pequeños volantes promociónales del álbum "Stop", aunque algunos de nosotros llevamos la carátula del CD para hacer otro tanto.
Varias personas se hicieron enfrente de nosotros y empezó la firma de autógrafos...
Bastante protocolaria la cuestión, aunque veía que los que subían, debido al nerviosismo o quizás pena, no musitaban palabra. Definitivamente hay veces en las que uno debe sobreponerse a esos sentimientos y aprovechar al máximo esos minutos. Cuanto toco mi turno no quise simplemente decirle: "Eres mi ídolo". Eso hubiera sido poco original para alguien que ha seguido su carrera desde los comienzos.
Quería romper el hielo y un poco el acartonamiento de la situación, así que lo primero que se me vino a la cabeza fue preguntarle: Oye Franco, ¿cómo están los muchachos de ICARO?... (ICARO fue la banda pre-solo de la carrera de Franco, con ellos saco un LP en 1982, dato que agradezco a mi gran amiga Andrea Hermoso, creadora de la pagina de Fans de Franco en Venezuela, que gentilmente y como acto de amistad, me dio a conocer esas canciones y esa información).
El hombre me dijo como sin pensar la cosa: "Ellos están bien"... y después, como cayendo en cuenta de la extraña pregunta, soltó una carcajada muy sincera y me pregunto con ese característico acento caraqueño: "Oye vale... ¿tu como sabes de eso?"... Desde ese momento supe que este venezolano era un "bacán" como se dice acá en Colombia a las personas muy dadas al buen feeling.
Después le comenté el hecho de haber colaborado en algunas paginas de Internet con canciones suyas sacadas en guitarra y le comente el hecho de que si no hubiera sido por él, nunca hubiera querido aprender algún instrumento musical. Él me escuchaba muy atento y me dijo que el también había comenzado a tocar guitarra por escuchar grupos como "The Beatles" y "Led Zeppelin".
Hubiera querido seguir conversando durante mas tiempo, y aunque admito que fui quizás la persona que más se demoro hablando con él, (por lo cual pido disculpas a otras personas que se quedaron sin autógrafo), ya la gente de logística me decía... "Ya hermano, bájese", el mismo Franco me firmo la carátula y me dijo: "Gracias vale, que bueno que te haya servido como inspiración para entrar en la música".
Después de eso, debido a la agenda de eventos que llevaba Franco, tenia que salir muy apresurado a tomar un avión para otro destino, empezó a deleitarnos con varias canciones tanto de su nuevo trabajo como algunos súper clásicos. La verdad, no recuerdo que canciones, pero si sabia que definitivamente había valido la espera y aunque uno no conoce a una persona en su totalidad por hablar algunos minutos con ella, si se notaba el cariño que tiene Franco por cada uno de sus admiradores.
Epilogo: Algunos años después, en mayo de 2007, cuando estuvo en su gira promocional del álbum “Mil y una historias” tuve el privilegio de poder ver a Franco en un mini ensayo un día antes de su concierto en Bogota. Estábamos varios seguidores y la presidenta del club de fans de Colombia, Rocío y la gestora de todo este encuentro y fundadora del grupo de seguidores de FDV en Argentina, Silvana Banegas (la cual viajo desde Argentina para estar presente en el concierto). El ambiente fue calido desde el comienzo, entramos al pequeñísimo salón de ensayos que se había improvisado en la habitación, el cual solo estaba adornado de un piano eléctrico.
Estaba allí Franco y nos sentamos a su alrededor y escuchamos algunos adelantos de las canciones que iba a presentar en el concierto, viendo la magia de los arreglos y presenciando el vivir cotidiano de una gira, Franco hacia bromas con sus músicos e improvisaba algunas canciones de vallenatos con letras algo dispares y haciéndonos preguntas del tipo “Oye vale, ¿como es que va esa canción?... Esa es de Carlos Vives, ¿cierto?” Después, muy amablemente, nos saludo a todos y cordialmente se tomo el tiempo de firmar algunos autógrafos, tomarse con nosotros varias fotos, dejar mensajes y saludos en celulares e invitarnos a todos al concierto, aun a pesar que ya era bien entrada la noche, el se tomo el tiempo, restándole a sus horas de descanso, de pasar un rato con sus “Die Hard” fans.
Espero que en una próxima venida a Colombia, se pueda hacer otro tanto y esa esperada larga conversación llegue a darse.
FDV…. Un bacán.
Fernando Durán Soto
feduso@gmail.com
Bogotá - Colombia

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